lunes, 20 de julio de 2009

mine

Cada día merecés un nombre nuevo. Te transformás, te deshacés o desaparecés hasta que recuerdo el papel que jugás en mi vida. Necesito ruido, necesito distracción, necesito que me venzas, que me superes. ¡Quiero tener la razón! Necesito una decisión, un camino en el cual apoyarme. No quiero seguir intentando avanzar sin base.
Digamos que esta es una batalla que yo misma creé; inevitablemente la perdedora voy a ser yo. ¿Quién sabe? Hasta, tal vez, también llegue a ganarme. No quiero compartirme, no quiero perderme otra vez. ¡Quiero ser mía! ¿Quién más puede cuidarme si no lo hago yo? ¿Quién se jugaría por algo tan inestable? Quiero creer que puedo hacer las cosas por mi misma, me enseñe a no contar con nadie, a superar sola mis propios obstáculos. Por lo tanto, ¡No te necesito! ¡No te vas a apropiar de mi! ¡No vas a conseguir lo que más protejo! ¡No voy a dejarme al descubierto! ¡No quiero que me conozcas como de verdad soy! ¡No pienso darte la oportunidad de destruirme!

Tal vez sea un poco egoísta. Tal vez no soy autosuficiente. En realidad, puede que hoy necesite de tu mano.

No hay comentarios: