domingo, 27 de febrero de 2011
no hay lugar como el hogar (cuando no tienes otro lugar a dónde ir).
tu cabeza puede ser tu prisión.
viernes, 18 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
¿Adulto? Jamás.
Toda mi vida he sido una niña, de aquellas que nunca se cansan de jugar.
De aquellas que nunca dejan de sorprenderse y maravillarse.
Que nunca se terminan de acostumbrar.
De aquellas que nunca dejan de sorprenderse y maravillarse.
Que nunca se terminan de acostumbrar.
viernes, 11 de febrero de 2011
llenísimo de rostros nuestro amor (nunca se me olvidan sus caritas).
vamos desandando este camino, vamos resistiendo en este olvido, que esta lleno de vida este dolor, que esta lleno de sangre este dolor, somos artesanos de memorias, esta lleno de rostros nuestro amor, brota nuestra luz de las cenizas, lagrimas de amor y de injusticia, esta lleno de barro nuestro andar, esta lleno de vientos.
we're all full of lies. we're meant for the flies. ashes to ashes.
El camino se llena de raíces de árbol, impidiendo mi avanzar. Salto, tropiezo, caigo y vuelvo a levantarme en mi mismo andar. Es todo parte del trayecto, parte de aquello a lo que le quiero escapar.
Y de las raíces salen troncos y de los troncos salen ramas, y de las ramas salen hojas que caen como lluvia y tapan el sol. Tapan el sol, tapan la luz y yo no veo en la oscuridad. No soy pájaro, no puedo volar.
Y se acaban los árboles y el camino que me lleva a trastabillar y me hundo en un pantano. Piso y del pasto sale agua y se moja mi avanzar. No soy pez, no puedo nadar.
E imponente aparece, emergiendo del suelo, una montaña, con sus piedras, sus curvas y su inclinación. Mi camino se convierte en pared de años de antiguedad, de caminos ya gastados de tanto ser transitados y allí detengo mi andar. Llego alto, pero no tan alto como para volar ni tan bajo como para no deternerme, darme vuelta, y admirar el paisaje que tengo detrás.
Hasta acá llegué.
Y de las raíces salen troncos y de los troncos salen ramas, y de las ramas salen hojas que caen como lluvia y tapan el sol. Tapan el sol, tapan la luz y yo no veo en la oscuridad. No soy pájaro, no puedo volar.
Y se acaban los árboles y el camino que me lleva a trastabillar y me hundo en un pantano. Piso y del pasto sale agua y se moja mi avanzar. No soy pez, no puedo nadar.
E imponente aparece, emergiendo del suelo, una montaña, con sus piedras, sus curvas y su inclinación. Mi camino se convierte en pared de años de antiguedad, de caminos ya gastados de tanto ser transitados y allí detengo mi andar. Llego alto, pero no tan alto como para volar ni tan bajo como para no deternerme, darme vuelta, y admirar el paisaje que tengo detrás.
Hasta acá llegué.
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