que me maten así.
no era necesario. no era para nada necesario.
viernes, 24 de septiembre de 2010
una palabra.
¿Qué soy?
¿Un monstruo?
¿De qué estoy hecha?
¿De piedra?
¿Qué pensás?
¿Que no me afecta?
¿Que no me duele?
¿Qué te hice?
¿A quién maté?
¿Te importa?
No.
¿Un monstruo?
¿De qué estoy hecha?
¿De piedra?
¿Qué pensás?
¿Que no me afecta?
¿Que no me duele?
¿Qué te hice?
¿A quién maté?
¿Te importa?
No.
*But it's only words, they're just fucking words.
No habrá reciprocidad, ni siquiera una mirada. Se perdió la educación, se siente la indiferencia. El dolor de haber perdido, y el recuerdo de haber ganado. La molestia de estar lejos, cuando estás a mi lado.
E intento no recordar aquellos tiempos lejanos, en los cuales un abrazo, una risa, me completaban la vida, me llenaban de alegría y me daban fuerzas para seguir.
The poison in my heart, and voices in my head. Years that I've wasted these I owe you's.*
E intento no recordar aquellos tiempos lejanos, en los cuales un abrazo, una risa, me completaban la vida, me llenaban de alegría y me daban fuerzas para seguir.
The poison in my heart, and voices in my head. Years that I've wasted these I owe you's.*
miércoles, 22 de septiembre de 2010
put my glasses on
Queja egoísta:
A las tres, cuatro y seis de la mañana suena, todos los días, la alarma para las gotas de los ojos. Parece que sufro de queratitis (inflamación que afecta a la córnea. Puede estar originada por multiples causas, una de las mas frecuentes es una infección bacteriana o vírica. Suele producir intenso dolor ocular, enrojecimiento del polo anterior de ojo, lagrimeo y fotofobia...) y de una úlcera (... En ocasiones se forman úlceras en la cornea que pueden llegar a ser graves u ocasionar disminución en la agudeza visual por alteración en la transparencia. Las personas portadoras de lentillas son más propensas a presentar queratitis de origen infeccioso).
Por lo tanto, a las seis y media de la mañana me levanto por cuarta vez en la noche, habiendo dormido mal por las multiples veces en las cuales me tengo que levantar y fingir consciencia para atinarle y hacer que la gota caiga en el ojo izquierdo y no en mi cara; y lo primero que hago es ponerme los anteojos. Pero no es como antes. Antes me ponía los anteojos y al rato me ponía los lentes y salía así a la vida. No, ahora vamos mis anteojos bordó y yo a todas partes. Me prohibieron terminantemente volver a usar los lentes de contacto hasta que se me cure todo lo que tengo.
Además de que me quedan torcidos porque tengo una oreja más arriba que la otra, los detesto. Los detesto porque dejan en claro al mundo que tengo un problema en la vista, que no veo bien, que necesito de algo para tener una vida cotidiana normal.
Además, no solo mi sueño es interrumpido, sino que también durante el día suena el recordatorio del celular avisandome, cada tres y cuatro horas, que me ponga los dos distintos tipos de gotas. Ah, y no puedo acercarme al fuego, ni a lasers, ni a flashes, ni a esas múltiples mierdas.
Se acabó mi queja egoísta y al pedo.
Tendría que estar estudiando biología, pero no puedo. Me distraen dos pensamientos. El primero, que dentro de dos días me voy al norte con los de segundo de polimodal de mi colegio y estoy más feliz que nunca en la vida. Es más, cada vez que vuelvo a caer en que fui elegida para esto que significa tanto para mi, me largo a llorar (como una emo) otra vez. Además, van a estar presentes dos de las personas que más me importan en la vida, ahí, compartiendo conmigo esta experiencia.
El segundo pensamiento que me mantiene paralela a la realidad es que, a la vez que siento esta alegría, sigo teniendo esta pequeña angustia dentro. Qué lento pasan las cosas, qué rápido se destruyen las relaciones. Sí, todavía me sigue doliendo (bastante).
(Sí, ese ojo es el mio)
A las tres, cuatro y seis de la mañana suena, todos los días, la alarma para las gotas de los ojos. Parece que sufro de queratitis (inflamación que afecta a la córnea. Puede estar originada por multiples causas, una de las mas frecuentes es una infección bacteriana o vírica. Suele producir intenso dolor ocular, enrojecimiento del polo anterior de ojo, lagrimeo y fotofobia...) y de una úlcera (... En ocasiones se forman úlceras en la cornea que pueden llegar a ser graves u ocasionar disminución en la agudeza visual por alteración en la transparencia. Las personas portadoras de lentillas son más propensas a presentar queratitis de origen infeccioso).
Por lo tanto, a las seis y media de la mañana me levanto por cuarta vez en la noche, habiendo dormido mal por las multiples veces en las cuales me tengo que levantar y fingir consciencia para atinarle y hacer que la gota caiga en el ojo izquierdo y no en mi cara; y lo primero que hago es ponerme los anteojos. Pero no es como antes. Antes me ponía los anteojos y al rato me ponía los lentes y salía así a la vida. No, ahora vamos mis anteojos bordó y yo a todas partes. Me prohibieron terminantemente volver a usar los lentes de contacto hasta que se me cure todo lo que tengo.
Además de que me quedan torcidos porque tengo una oreja más arriba que la otra, los detesto. Los detesto porque dejan en claro al mundo que tengo un problema en la vista, que no veo bien, que necesito de algo para tener una vida cotidiana normal.
Además, no solo mi sueño es interrumpido, sino que también durante el día suena el recordatorio del celular avisandome, cada tres y cuatro horas, que me ponga los dos distintos tipos de gotas. Ah, y no puedo acercarme al fuego, ni a lasers, ni a flashes, ni a esas múltiples mierdas.
Se acabó mi queja egoísta y al pedo.
Tendría que estar estudiando biología, pero no puedo. Me distraen dos pensamientos. El primero, que dentro de dos días me voy al norte con los de segundo de polimodal de mi colegio y estoy más feliz que nunca en la vida. Es más, cada vez que vuelvo a caer en que fui elegida para esto que significa tanto para mi, me largo a llorar (como una emo) otra vez. Además, van a estar presentes dos de las personas que más me importan en la vida, ahí, compartiendo conmigo esta experiencia.
El segundo pensamiento que me mantiene paralela a la realidad es que, a la vez que siento esta alegría, sigo teniendo esta pequeña angustia dentro. Qué lento pasan las cosas, qué rápido se destruyen las relaciones. Sí, todavía me sigue doliendo (bastante).
(Sí, ese ojo es el mio)
martes, 21 de septiembre de 2010
Nunca en mi vida había llorado de felicidad.
Creo que este tipo de sorpresas son las que más le llegan a uno. Anteponerse a todas las situaciones que se presentan en la vida y así estar totalmente seguro de que no va a suceder algo y, en realidad, sucede.
Nunca había gastado tanto tiempo en apagar esperanzas y así no ilusionarme para no terminar decepcionada. Cada vez que se me venía a la mente una imagen de mi misma recorriendo Purmamarca, la descartaba imnediatamente. No iba a pasar. No tenía que pasar.
Ayer mientras caminaba hacia la oficina del director de mi colegio me volvieron a atacar esas absurdas esperanzas. Eran mínimas, minúsculas, pero bastaban para hacer que mi corazón palpitara mucho más rápido de lo común.
Me señaló la silla frente su escritorio, me senté y comenzó a hablar muy lento, como si quisiera que fuera digiriendo las palabras de a poco. Yo cada vez me sentía más y más nerviosa, sentía que iba a explotar. Pero no, no iba a pasar.
Hasta que él dijo "... y por todo eso decidimos que queremos que nos acompañes al norte".
Creí que me iba a estallar el pecho, nunca había sentido tal sensación. Estaba llena, completa, entera, puramente de alegría. Comencé a llorar, a tartamudear, a ver borroso y a preguntarle repetidamente al director si era un chiste toda esa situación. Seguía sin creerlo.
Me levanté, lo abracé, le di gracias más veces de las que me acuerdo. Me dio instrucciones que no escuché y salí al patio del colegio colapsada emocionalmente, llena de felicidad.
No podía parar de llorar. No podía hablar, ni contarlo, ni volverme a imaginar la cara de mi director, mientras me miraba a los ojos y me decía "te lo merecés".
Soy la mina más feliz del planeta.
Nunca había gastado tanto tiempo en apagar esperanzas y así no ilusionarme para no terminar decepcionada. Cada vez que se me venía a la mente una imagen de mi misma recorriendo Purmamarca, la descartaba imnediatamente. No iba a pasar. No tenía que pasar.
Ayer mientras caminaba hacia la oficina del director de mi colegio me volvieron a atacar esas absurdas esperanzas. Eran mínimas, minúsculas, pero bastaban para hacer que mi corazón palpitara mucho más rápido de lo común.
Me señaló la silla frente su escritorio, me senté y comenzó a hablar muy lento, como si quisiera que fuera digiriendo las palabras de a poco. Yo cada vez me sentía más y más nerviosa, sentía que iba a explotar. Pero no, no iba a pasar.
Hasta que él dijo "... y por todo eso decidimos que queremos que nos acompañes al norte".
Creí que me iba a estallar el pecho, nunca había sentido tal sensación. Estaba llena, completa, entera, puramente de alegría. Comencé a llorar, a tartamudear, a ver borroso y a preguntarle repetidamente al director si era un chiste toda esa situación. Seguía sin creerlo.
Me levanté, lo abracé, le di gracias más veces de las que me acuerdo. Me dio instrucciones que no escuché y salí al patio del colegio colapsada emocionalmente, llena de felicidad.
No podía parar de llorar. No podía hablar, ni contarlo, ni volverme a imaginar la cara de mi director, mientras me miraba a los ojos y me decía "te lo merecés".
Soy la mina más feliz del planeta.
lunes, 20 de septiembre de 2010
lo suficiente. (y sabés que eso no te deja dormir por la noche)
Sos mediocre, hipócrita y mentirosa. No sos nada, por hacerte la víctima y vivir a comodidades. No sos nadie, por cambiarte siempre de careta. No sos auténtica, ni original. No sos, ni por asomo,
viernes, 17 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
through it all, I made my mistakes. I stumble and fall, but I mean these words.
Estoy tranquila. No siento más la necesidad de comerme las uñas, creo que ya está todo claro.
Voy a dejar que las cosas se den, no voy a planificar nada de lo que pueda llegar a suceder. No quiero esperar más nada de nadie, ni quiero seguir inventandome historias para luego decepcionarme cuando no se cumplen. Es como si hubiera eliminado las sorpresas de mi vida.
Voy a dejar de forzar las situaciones y a las personas. La vida fluye, y yo no soy quien para intentar controlarla.
Esta situación ya no me produce angustia, ni malestar, ni incomodidad. Me duele un poquito, nada más. Pero es un dolor racional, consciente, no desmesurado como lo fue desde que se inició el problema hasta ayer, día en el que me cansé de llevar tal carga encima. Es soportable, y hasta olvidable.
Puedo convivir con esto, puedo pensarlo y llevarlo bajo otro lente. Un lente menos psicótico, desesperado y ansioso. Ahora veo que esto estaba cantado y era de esperarse. También me di cuenta que puedo sacar provecho de todo esto que me está pasando. Es más, hoy fue un día muy alegre, y me llené de cosas buenas que me sucedieron.
Tampoco hice de esto una competencia, una pelea. Sin embargo, es convivir de otra forma, mirar de otra manera, y acostumbrarme a la falta de aquellas cosas en las cuales solían ser indispensables.
Pero río igual, disfruto igual. No es que mi vida se acabó junto con el comienzo de esta nueva etapa. Hagan lo que quieran, yo no soy quién para obligar a nadie a hacer nada. Y así, racional y tranquila, estoy bien. Es más, me sorprende haberme recuperado tan rápido. Supongo la responsabilidad me está cambiando.
Voy a dejar que las cosas se den, no voy a planificar nada de lo que pueda llegar a suceder. No quiero esperar más nada de nadie, ni quiero seguir inventandome historias para luego decepcionarme cuando no se cumplen. Es como si hubiera eliminado las sorpresas de mi vida.
Voy a dejar de forzar las situaciones y a las personas. La vida fluye, y yo no soy quien para intentar controlarla.
Esta situación ya no me produce angustia, ni malestar, ni incomodidad. Me duele un poquito, nada más. Pero es un dolor racional, consciente, no desmesurado como lo fue desde que se inició el problema hasta ayer, día en el que me cansé de llevar tal carga encima. Es soportable, y hasta olvidable.
Puedo convivir con esto, puedo pensarlo y llevarlo bajo otro lente. Un lente menos psicótico, desesperado y ansioso. Ahora veo que esto estaba cantado y era de esperarse. También me di cuenta que puedo sacar provecho de todo esto que me está pasando. Es más, hoy fue un día muy alegre, y me llené de cosas buenas que me sucedieron.
Tampoco hice de esto una competencia, una pelea. Sin embargo, es convivir de otra forma, mirar de otra manera, y acostumbrarme a la falta de aquellas cosas en las cuales solían ser indispensables.
Pero río igual, disfruto igual. No es que mi vida se acabó junto con el comienzo de esta nueva etapa. Hagan lo que quieran, yo no soy quién para obligar a nadie a hacer nada. Y así, racional y tranquila, estoy bien. Es más, me sorprende haberme recuperado tan rápido. Supongo la responsabilidad me está cambiando.
martes, 14 de septiembre de 2010
these words are my heart and soul
sí, soy. sí, existo. sí, sí, sí.
sonreíme una vez más, vale la pena.
¡vale la pena!
sonreíme una vez más, vale la pena.
¡vale la pena!
raise your hands
Es muy relativo todo esto.
No soporto más estar dentro de mi cabeza.
Hay días que detesto mirarme al espejo.
Nunca paro de compararme.
Soy muy paranóica.
Se lo que hago mal, y sin embargo no desisto.
A veces me pongo a pensar si el hecho de exigirme tantos cambios no estará acabando con quien soy, y transformandome en lo que todos quieren que sea.
Nunca quise ser una persona con defectos.
Los errores me dan vergüenza.
Recién hace unos meses comencé a mirar a las personas a los ojos cuando les hablo.
No soporto perder.
Es muy fácil herir mi orgullo.
No le doy espacio a los demás.
Soy muy dependiente.
Creo que hoy, en lo que va de mi vida, fue el único día que quise estar sola y no hablar con nadie. Me fui a caminar por San Isidro.
Ya se ir sola a muchos lugares.
Estoy intentando dejar de comerme las uñas.
Muchas cosas me ponen nerviosa con facilidad.
Estoy empezando a pensar que ser tan sincera como lo soy podría llegar a ser un defecto.
Me molesta no tener la mano izquierda escrita.
Estoy aprendiendo a pedir perdón.
Quiero hacerme cargo de mi misma.
Siento mucha culpa.
Vivo preocupada.
Estoy avergonzada y decepcionada de mi misma.
Hoy estoy triste.
No soporto más estar dentro de mi cabeza.
Hay días que detesto mirarme al espejo.
Nunca paro de compararme.
Soy muy paranóica.
Se lo que hago mal, y sin embargo no desisto.
A veces me pongo a pensar si el hecho de exigirme tantos cambios no estará acabando con quien soy, y transformandome en lo que todos quieren que sea.
Nunca quise ser una persona con defectos.
Los errores me dan vergüenza.
Recién hace unos meses comencé a mirar a las personas a los ojos cuando les hablo.
No soporto perder.
Es muy fácil herir mi orgullo.
No le doy espacio a los demás.
Soy muy dependiente.
Creo que hoy, en lo que va de mi vida, fue el único día que quise estar sola y no hablar con nadie. Me fui a caminar por San Isidro.
Ya se ir sola a muchos lugares.
Estoy intentando dejar de comerme las uñas.
Muchas cosas me ponen nerviosa con facilidad.
Estoy empezando a pensar que ser tan sincera como lo soy podría llegar a ser un defecto.
Me molesta no tener la mano izquierda escrita.
Estoy aprendiendo a pedir perdón.
Quiero hacerme cargo de mi misma.
Siento mucha culpa.
Vivo preocupada.
Estoy avergonzada y decepcionada de mi misma.
Hoy estoy triste.
domingo, 12 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
trash
Voy a probar algo, si supuestamente en lo que sentimos no hay errores, voy a escribir lo que siento; esté acorde a la realidad o no, en este espacio no importa. Así lo percibo yo.
Vivo tratando mal a mi vieja y cuando me doy cuenta de lo que hice me duele el triple de lo que ya me dolía anteriormente haberme peleado con ella. La está pasando mal, no puedo ayudarla y eso me destruye.
Siempre tuve curiosidad por saber qué es lo que se le pasa por la cabeza a mi viejo. Es muy enigmático, y siempre lo sentí muy distante a mi. Creo que tiene miedo.
Vivo tratando mal a mi vieja y cuando me doy cuenta de lo que hice me duele el triple de lo que ya me dolía anteriormente haberme peleado con ella. La está pasando mal, no puedo ayudarla y eso me destruye.
Siempre tuve curiosidad por saber qué es lo que se le pasa por la cabeza a mi viejo. Es muy enigmático, y siempre lo sentí muy distante a mi. Creo que tiene miedo.
a uno lo encadenan, lo hacen vivir entre el hielo, y sin tiempo para ser nuevo, de desquiciado lo condenan.
A veces abren las puertas y la dejan salir. De vez en cuando huye y la vuelen a encerrar. Desgarrada tras las rejas, la bestia se mantiene escondida, acurrucada en las sombras.
Es como un animal exótico en un zoológico, en un circo. Pasa la gente y sin pensar siquiera en su bienestar, golpea los barrotes intentando despertarla, amaga a correr el cerrojo y cuando ven que esta se entusiasma, les da gracia y se rien. Se rien de su ilusión de libertad, de su esperanza de correr sin límite alguno, sin obstáculos, sin escudos, ni armas, ni redes, ni personas que le tengan miedo cuando intenta acercarse.
Es como un animal exótico en un zoológico, en un circo. Pasa la gente y sin pensar siquiera en su bienestar, golpea los barrotes intentando despertarla, amaga a correr el cerrojo y cuando ven que esta se entusiasma, les da gracia y se rien. Se rien de su ilusión de libertad, de su esperanza de correr sin límite alguno, sin obstáculos, sin escudos, ni armas, ni redes, ni personas que le tengan miedo cuando intenta acercarse.
con todo mi corazón.
Me encuentro tan profundamente irascible en este momento que las palabras en mi mente no tienen cohesión alguna. Vuelan, rápido, se chocan, se fusionan, se transforman y terminan gritándome que escriba siempre la misma palabra: odio.
we may never know
ya no me importa tu imagen
no me importa quererte
tenerte
o creerte
no me importa si hoy me decís te amo
y mañana me decís te quiero
ya no me importa si me mirás con una sonrisa
o si me espetás un insulto
me cansé.
no me importa quererte
tenerte
o creerte
no me importa si hoy me decís te amo
y mañana me decís te quiero
ya no me importa si me mirás con una sonrisa
o si me espetás un insulto
me cansé.
behind the door
Creo que nunca voy a estar conforme con nada de lo que a mi vida respecta. Nada llena el vacío enorme que mi ambición produce. O ambición o capricho, de querer siempre más. Llevo todas las situaciones al límite, como si el mundo debiera demostrarme lealtad, como si este funcionara a premio y castigo.
Mis viejos el 90% del año se la pasan enojados conmigo. Hace dos días que no me hablan porque me falta desarmar una parte de la valija del viaje. Siempre les prometo cambiar y nunca lo cumplo, por falta de voluntad. Pierdo la iniciativa al ver que cada día me tienen menos fe. Ya dan por sentado que todo lo que hago, lo hago apropósito. Que las veces que los lastimo a ellos o a mi hermana fueron todas planeadas con anticipación. Que cuando llego tarde a algún lado es porque quiero atrasarles el día a ellos. Que cuando me lavo los dientes me muevo con brusquedad para que los ruidos no los dejen dormir. Que si me saco notas bajas es para que ellos no tengan vacaciones. Que si tardo mucho en bañarme, es para que ellos se queden sin agua. Que si me olvido de lavar los platos o de juntar la mesa, es porque quiero que ellos se gasten en ser mis sirvientes.
Resaltan y agigantan mis defectos, y me inventan otros. Nunca una sonrisa, o un apremio. Hacía años, literalmente, que no le daba un abrazo a mi vieja. A mi viejo nunca lo vi llorar. A mi vieja, las veces que la vi llorar, fueron todas por mi culpa. Mi viejo vive nervioso, fuma y bruxa. Mi vieja tiene problemas de presión, de corazón y de stress, y me los atribuye a mi.
No me exijan tanto, estoy aprendiendo. No hay maldad en mis actos erróneos, se los juro. Creanme por una vez en mi vida, confien en mi palabra, dejen de juzgarme porque no me conocen del todo. No entren en mi territorio, quiero mi espacio personal. No me tengan miedo, no vivo para lastimarlos. Ni a ustedes ni a mi hermana. Demuestrenme que puedo, que tengo la posibilidad de llegar más lejos.
Ustedes también me lastiman a mi.
Mis viejos el 90% del año se la pasan enojados conmigo. Hace dos días que no me hablan porque me falta desarmar una parte de la valija del viaje. Siempre les prometo cambiar y nunca lo cumplo, por falta de voluntad. Pierdo la iniciativa al ver que cada día me tienen menos fe. Ya dan por sentado que todo lo que hago, lo hago apropósito. Que las veces que los lastimo a ellos o a mi hermana fueron todas planeadas con anticipación. Que cuando llego tarde a algún lado es porque quiero atrasarles el día a ellos. Que cuando me lavo los dientes me muevo con brusquedad para que los ruidos no los dejen dormir. Que si me saco notas bajas es para que ellos no tengan vacaciones. Que si tardo mucho en bañarme, es para que ellos se queden sin agua. Que si me olvido de lavar los platos o de juntar la mesa, es porque quiero que ellos se gasten en ser mis sirvientes.
Resaltan y agigantan mis defectos, y me inventan otros. Nunca una sonrisa, o un apremio. Hacía años, literalmente, que no le daba un abrazo a mi vieja. A mi viejo nunca lo vi llorar. A mi vieja, las veces que la vi llorar, fueron todas por mi culpa. Mi viejo vive nervioso, fuma y bruxa. Mi vieja tiene problemas de presión, de corazón y de stress, y me los atribuye a mi.
No me exijan tanto, estoy aprendiendo. No hay maldad en mis actos erróneos, se los juro. Creanme por una vez en mi vida, confien en mi palabra, dejen de juzgarme porque no me conocen del todo. No entren en mi territorio, quiero mi espacio personal. No me tengan miedo, no vivo para lastimarlos. Ni a ustedes ni a mi hermana. Demuestrenme que puedo, que tengo la posibilidad de llegar más lejos.
Ustedes también me lastiman a mi.
bloodshot eyes
La mayoría de las veces callo porque me duele la voz. Otras pocas veces grito para arrepentirme, o hablo para no volver al mismo lugar.
Se que supe escucharlas y aprenderme de memoria su voz. Conosco sus ruidos y sus silencios, sus miedos, sus gustos, sus ojos y su sonrisa.
Lástima que todo eso se pierda.
Se van. De a poco se van y su libertad es mi límite. ¿Hasta dónde puedo forzarlas a ser?
No me dejen, por favor. Las necesito.
Se que supe escucharlas y aprenderme de memoria su voz. Conosco sus ruidos y sus silencios, sus miedos, sus gustos, sus ojos y su sonrisa.
Lástima que todo eso se pierda.
Se van. De a poco se van y su libertad es mi límite. ¿Hasta dónde puedo forzarlas a ser?
No me dejen, por favor. Las necesito.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
tend to be more original (open mind)
Picking up culture without a degree is rather like doing Venice without a guide book. You may not have anyone to advise you where to look for the highlights so you are forced to find them for yourself. And you will be freer to form an original opinion, uncoloured by those who wore down the stones before you.
No number of letters after your name can teach you about life. I used to be rather in awe for people with qualifications. But, being self-taught allows you to do things in your own way.
No number of letters after your name can teach you about life. I used to be rather in awe for people with qualifications. But, being self-taught allows you to do things in your own way.
martes, 7 de septiembre de 2010
"yo no, es así y no se me discute", claro, si sos especial.
Qué incoherentes tus palabras, solo en tu mundo funcionan tus reglas. No logro entender como no te das cuenta de que si siempre decís que la gente te da la espalda, nunca te hayas puesto a pensar en que sos vos, tal vez, el que no se anima a dar la cara.
Pensá, razoná. Te llenás la boca de falsa humildad y te creés diferente cuando sos uno más, tal vez más pegado a la sociedad que todos nosotros juntos.
Pensá, razoná. Te llenás la boca de falsa humildad y te creés diferente cuando sos uno más, tal vez más pegado a la sociedad que todos nosotros juntos.
pantalón cortito (con un solo tirador)
¿Qué mejor ejemplo de lo cabeza dura que podemos llegar a ser los de mi familia que el tuyo? Tenías que llegar al límite para darte cuenta de lo cerca que estás de no poder hacerme escuchar tus tangos una vez más, jugar al chinchón -y dejarme ganar- o pedirme que te toque una canción en la guitarra.
No creo que alguna vez haya tenido la oportunidad de demostrarte lo que significás para mi. Mañana promero darte el abrazo más grande que pueda llegar a darte y a decirte que te amo y que sos igual de cabeza dura que yo.
Detesto la nicotina.
No creo que alguna vez haya tenido la oportunidad de demostrarte lo que significás para mi. Mañana promero darte el abrazo más grande que pueda llegar a darte y a decirte que te amo y que sos igual de cabeza dura que yo.
Detesto la nicotina.
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