jueves, 9 de septiembre de 2010

bloodshot eyes

La mayoría de las veces callo porque me duele la voz. Otras pocas veces grito para arrepentirme, o hablo para no volver al mismo lugar.
Se que supe escucharlas y aprenderme de memoria su voz. Conosco sus ruidos y sus silencios, sus miedos, sus gustos, sus ojos y su sonrisa.
Lástima que todo eso se pierda.
Se van. De a poco se van y su libertad es mi límite. ¿Hasta dónde puedo forzarlas a ser?
No me dejen, por favor. Las necesito.

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