protagonista de la peor actuación que he visto en mi vida. olvidé mis diálogos, de repente, y no tenía quién me los recordara.
(voy a pensar que te gusta andar ciego).
lunes, 25 de abril de 2011
one of these days these boots are gonna walk all over you.
no verte la cara nunca más.
are you ready boots? start walking!
are you ready boots? start walking!
sábado, 23 de abril de 2011
si nunca fui bien recibido, no sé qué hago acá.
Voy escondiendo mierda, dejando de lado lo que me atravesó y consiguió hacerme mal. Voy evitando los caminos que ya transité, guardando la bronca en un cajón. Aprendí a no luchar por ganar esa pelea inútil que se vive repitiendo, o esa discusión permanente, de quién logra putearse más, o quién logra sacarle más piezas al otro, o dejarlo desarmado. De repente me cansé de la rutina de tener que escucharte, del miedo de no saber qué de lo que hago va a encender tu ira, irracional y mentirosa, en contra mío. O cual de tus historias vas a contar hoy, para que el mundo se lo crea, incluyéndome.
Me absorvés, como persona y como ente que puede sentir alegría, cada vez me das menos razones para no irme y no volver nunca más. Escapar por la ventana con la voluntad en el bolsillo y mis sueños en los ojos, y así poder descansar mi cabeza al fin, que tan maquinada está de tener que dar vueltas todo lo que me reprochás. Como un rumiante mastico y vuelvo a masticar todo lo que sale de tu boca, imprecisa. Cada vez me convenzo más de que no me conocés, no sabés mis raíces, mis dolores. Sos mi dolor. Lo sos, y no lo querés aceptar. Años y años me hiciste pensar que yo era mi dolor, y me diste vuelta la cabeza.
Hoy ya no te creo más. Seguí así, consumiéndote en silencios, lejos de mi vida. Algún día me voy a poder despegar.
Me absorvés, como persona y como ente que puede sentir alegría, cada vez me das menos razones para no irme y no volver nunca más. Escapar por la ventana con la voluntad en el bolsillo y mis sueños en los ojos, y así poder descansar mi cabeza al fin, que tan maquinada está de tener que dar vueltas todo lo que me reprochás. Como un rumiante mastico y vuelvo a masticar todo lo que sale de tu boca, imprecisa. Cada vez me convenzo más de que no me conocés, no sabés mis raíces, mis dolores. Sos mi dolor. Lo sos, y no lo querés aceptar. Años y años me hiciste pensar que yo era mi dolor, y me diste vuelta la cabeza.
Hoy ya no te creo más. Seguí así, consumiéndote en silencios, lejos de mi vida. Algún día me voy a poder despegar.
jueves, 14 de abril de 2011
perfume
Siento, una vez más, cómo una lágrima imprecisa va recorriendo mi mejilla hasta llegar a mi boca. Su gusto tan salado me recuerda a otra épocas, aquellas lejanas en las cuales mi sonrisa no era fácil y mi cabeza un nido enmarañado de problemas.
Está bien que me esperes, y está bien que no lo hagas. Está bien tu rutina, está bien tu manera, están bien tus palabras. Está bien que no entiendas.
Es que ya no sé que pensar.
Está bien que me esperes, y está bien que no lo hagas. Está bien tu rutina, está bien tu manera, están bien tus palabras. Está bien que no entiendas.
Es que ya no sé que pensar.
miércoles, 13 de abril de 2011
martes, 12 de abril de 2011
ésto soy, o creo ser.
Conservo opiniones guardadas, tristezas sofocadas, alegrías inventadas y ganas de vivir. Aunque éste nuevo camino me lleve a callar lo que llevo dentro y no dejarlo salir, tal vez es mejor así, y quedarme las pasiones sólo para mí.
Lo que me gusta y lo que no, lo que me hace feliz, ¿Hace falta gritarlo? Ya no me gusta afirmar con seguridad, porque no me juego el alma por casi nada. Perdí la fe en lo que creo ser. Desde que me descubrí mintiéndome, ya no me veo, prefiero evitarme. Muchos de los aspectos de mi vida se derrumbaron y descubrí que había estado viviendo en mi propia fantasía egoísta. Me bajé de las nubes y con pies de plomo, en éstos días, comencé a caminar.
Lo que me gusta y lo que no, lo que me hace feliz, ¿Hace falta gritarlo? Ya no me gusta afirmar con seguridad, porque no me juego el alma por casi nada. Perdí la fe en lo que creo ser. Desde que me descubrí mintiéndome, ya no me veo, prefiero evitarme. Muchos de los aspectos de mi vida se derrumbaron y descubrí que había estado viviendo en mi propia fantasía egoísta. Me bajé de las nubes y con pies de plomo, en éstos días, comencé a caminar.
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