martes, 29 de diciembre de 2009

es todo sobre la exposición, le dije

En comparación con lo que solía ser y teniendo en cuenta el hecho de que se encuentra, en este aspecto, más desamparada que nunca en los últimos tres años, la felicito, no va tan mal.

dicho algún día

Es que llevo tres días escuchando a mi corazón y ya tengo muchos problemas.

domingo, 27 de diciembre de 2009

¡Libre! ¡Libre al fin!


¡Fuera de mí las prohibiciones! Hoy soy yo, sin condiciones.

sábado, 26 de diciembre de 2009

I kept on singing love songs

Le arrebataron el casco y las botas, le rompieron el uniforme, y debajo de todo eso sólo quedó una persona. Nada más que una persona. El mundo se volvió infinito, parpadeé y me di cuenta que sólo era una persona. Una persona nada más, como las demás. Se amplió mi campo de visión, me percaté de la existencia de otra gente, de otras caras, otros ojos, otras risas. Mientras tanto, el ex soldado había quedado al descubierto, repitiendo una y otra vez "¡siempre lo fui! ¡siempre fui una persona!". Acabó siendo una persona, nada más y nada menos que una persona, sin casco, sin uniforme, sin historia. Sin ser ningún héroe. Sin salvarme de ningún mal. Él era una persona, así como las demás.

jueves, 24 de diciembre de 2009

en progreso -2009

El 2009 no fue un año fácil. El estar en economía me había hecho perder todo tipo de libertad creativa y la habilidad de sorprenderme. Era un ente basado en costumbres y rutinas. Más fácil, me estaba re cagando de aburrimiento. Es por eso que empecé el taller de pintura (el cual, sigo afirmando, fue una de las mejores cosas que me pasó en el año) y me propuse gastarme lo menos posible en las materias contables y en el colegio en sí. La única materia que disfruté fue Formación Religiosa, que de religiosa no tenía ni un poco. Gambuzza hizo que la mañana de los viernes me fuese productiva y no se me pasara tan lenta. Me terminé llevando la materia más "te-dejo-poco-para-pensar" que existe, o sea, Derecho. Sigo diciendo que me encantaría haber ido al H por las materias, pero me hubiera perdido de mucha gente que encontré estando en el E. Por lo menos rescato algo bueno de esa decisión de mierda.
Este año para mi tuvo once (o diez) meses. El 24 de Septiembre me dieron una noticia no muy linda, la cual no tuve tiempo ni de asumir porque a los dos días me fui al norte con el colegio. Rescato cosas buenas del viaje, pero sé que no lo supe aprovechar al máximo, al contrario de todos los que fueron conmigo. Es que tenía tantas cosas en la cabeza, tan poco tiempo para pensar, tanta angustia, tanta desesperación, que no me di lugar a distenderme y disfrutar de lo que tenía alrededor. A pesar de todo eso, hubo momentos en los cuales la pasé muy bien. Al volver del viaje recibí otro sartenazo en la cara, lo que me mantuvo en estado vegetativo durante un mes. Un mes entero sin reír, sin escribir, sin pintar, sin leer, sin hacer nada con ganas. No tenía nada por lo que vivir, me dolía el pecho desde que abría los ojos a la mañana hasta que me lograba dormir de noche. Me consumía en la computadora esperando respuestas, ¡todo el año en frente de la pantalla! Desperdicié muchísimo tiempo con mis obsesiones, con mis tristezas, con mis preguntas y mis pensamientos. No conseguía ninguna respuesta, y mi costumbre paranóica no ayudaba. En un momento no comía casi nada, nunca se lo dije a nadie. De lo único que me arrepiento de todo este año, fue de haber pasado tanto tiempo llorando en frente de la computadora. O simplemente, de haber pasado tanto tiempo llorando.
El día que me enteré que me llevaba derecho (en el cual también lloré), sentí, de repente, un alivio enorme, un peso fuera de mi espalda. Por alguna razón, comencé a sentirme mejor. Esto fue el 3 de Noviembre. Anteriormente había estado en planta, puteandome, odiandome y convenciéndome de que no merecía nada y que no tenía ningún valor. El onceavo mes del año fue como un período de transcición entre la amargura y la ira, empecé a perder mi paciencia con respecto a... todo.
Pero Diciembre me estaba esperando con sinceridad, alegría y determinación a hacer algo con mi vida, dejar de pintarme de verde y permanecer desamparada, sin ninguna respuesta por aferrarme a mis caprichos. A veces hay que dejar que las cosas fluyan, y de dejar ir lo que está fuera del alcance de la mano. Lo que yo quería no me concernía, pero sí mi bienestar, así que elegí abandonar esa rutina estúpida y dejar de permanecer en el suelo intentando conseguir lástima ajena (y propia).
Tengo la costumbre de recordar mejor y con mayor claridad aquellas cosas que lograron tocarme negativamente, pero voy a hacer el intento de explicar que el año no fue tan deprimente como yo me lo maquino. En Marzo del año pasado tuve uno de esos golpes emocionales que te dan vuelta la filosofía que venías teniendo como modelo de vida. En consecuencia, me encerré para protegerme. Ese escudo este año se fragmentó, ya que me di cuenta que la vida se me estaba escapando al evitar varias situaciones, y en base a eso comenzó todo este cambio brusco que acabó en mi crisis vegetal del mes de Octubre. Ahora estoy en calma después de toda esa tormenta, y a pesar de todo (y de cómo comencé este texto) fui y soy muy feliz. El hecho de haberme abierto a cualquier cosa, sin miedo, y haber aprendido que no se puede evitar el dolor, por mucho que me escape de él, fue lo más valioso que aprendí en el año. Y no solo lo internalicé, si no que también lo llevé a la práctica.
Este año me reí mucho. Nunca me había pasado de tener que estar acostada jugando al carrera de mentes porque si me levantaba sentía que se me partía el estómago por haberme reído tanto. Conocí a muchas personas que me hicieron bien, algunas otras que me hicieron un poco mal, pero personas que sé que valen la pena. La vida es muy corta para pasársela hechando raíces y arrepintiéndose de lo que uno nunca se animó a hacer.
Cambié mucho este año, psíquica, físicamente, y me alegra haberlo hecho. Conté con los amigos de siempre y algunos que se sumaron a mi vida. Bunny sos muy importante para mí. Bueno, y los demás también. Me empecé a llevar mejor con mi familia, y me animé a hacer cosas que nunca pensé me animaría a llevar a cabo.
El año me pegó fuerte, pero me pegó, a la larga, para bien. Y ahora, las cosas que me suceden las transformo en bienestar, así evito seguir maquinándome al pedo.
Ah, y fuí a ver a la Doncella de Hierro (groso que sos Bruce).
6/12/09 16:24

una vez mi miss de inglés me dijo que los ladrones están en las calles

y somos nosotros los que estamos tras las rejas.
If it's not real you can't hold it in your hand, you can't feel it with your heart, and I won't believe it. But if it's true you can see it with your eyes, or even in the dark.

lunes, 21 de diciembre de 2009

vivir en incertidumbre

qué difícil es encontrarle un sentido a la vida, si es que lo tiene.

daría lo que fuera por verte feliz

Hoy te miro con otros ojos. Y es más, hasta tenés otro rostro, otra sonrisa, otra nariz, distintas pupilas. Tenés diferente las manos, la estatura, el pelo, las piernas, los movimientos. Volví a conocer tu voz, tus brazos rodeandome el cuerpo, producto del impulso, de la alegría de conocer una vez más a un amigo.
Cómo me gusta tu risa.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Insani tantum supersunt

Un cable en tensión,
un frágil cristal.
Una púa perdida,
una cuerda sin vibrar.
Ver un tren descarrilarse
sobre vías rectas.
En un campo sin flores,
hace crecer narcisos.

No creo que los insanus sobrevivan. Es más, estoy bastante segura de que van a ser los primeros en caer, teniendo en cuenta que ser un insanus es estar mortificado en vida. Si es que a eso se le puede llamar vivir.
Vivir como un insanus, qué hipocresía.

jueves, 17 de diciembre de 2009

ripping wings off of butterflies

La vida se vuelve tan simple con el solo hecho de caminar a tu lado. Una melodiosa armonía, la de nuestras risas unidas, me sigue resonando. Me gusta esto. Es nuevo, es reconfortante. Me hace sentir bien.

martes, 15 de diciembre de 2009

no sé como funciona tu cabeza, pero ya no me interesa averiguarlo

Nunca me había dado cuenta lo mucho que te pareces a la iglesia católica. Bajate de la cruz hermano, que no te sacrificaste por ninguno de nosotros.

lunes, 14 de diciembre de 2009

un enredo descomunal

Corro riesgo de hacer explotar el volcán
que vive dentro mío.
Corro riesgo de tener pesadillas
durante la noche.
Corro riesgo y siempre lo corrí
desde el día que pisé la tierra,
desde el día en que mi cabeza
comenzó a emitir sonido.
Es como un disco de vinilo
con una sola balada.
Una sola línea,
las mismas palabras.
Y aunque los años vayan aumentando
el volumen de mi voz,
la única que se escucha
no es la única que escucho yo.
Incrementando la incredulidad de mis palabras
haciendo que mis visiones sean vanas,
como la mayoría de mis canciones,
las voces que no llevan nombre
viven para alimentarse
de lo que ellas mismas producen.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Algún día se va a cansar de correr para adelantarse. Algún día va a dejar de pensar que la vida es una competencia, que es el blanco de todas las flechas. Y así darse cuenta, al fin, que es, por sobre todo, la persona que más flechas carga sobre la espalda.
Debe ser debastador. Pobre corredor fingiendo no tener prisa, qué frustrante debe ser correr por miedo a que los demás lo superen en vez de correr por superarse a sí mismo. Pobre arquero sin blanco alguno, pobre blanco vivo sin flechas. Qué vulnerable debe sentirse aquel que vive intentando escapar de las flechas ajenas, sin ocuparse de jugar su propio juego.

And for once, never wonder what they're worth.

Pensás que te pertenece cualquier tierra en la que ponés un pie, la Tierra es solo una cosa muerta la cual podés reclamar. Pero yo se que cada roca, cada árbol y criatura tiene vida, tiene espítiru, tiene nombre.
Pensás que la única gente que es gente es la gente que se ve y piensa como vos.
Si no lo dejás crecer, nunca lo sabrás. Podés ser dueño de toda la Tierra y aún así todo lo que poseerás será tierra.

viernes, 11 de diciembre de 2009

remember those walls I built? well, they're tumbling down

Alegría de respirar a conciencia, inhalando energía, exhalando recuerdos. Alegría de reventar los músculos de la cara por la risa, de cansar las piernas por los saltos, de secar los ojos que tantas lágrimas en vano derramaron.
Despertar y no recordar el pecho, ni la cabeza. No mantener por costumbre y sonreirle al día, a mi reflejo.
Esto es un nuevo comienzo. ¡A vivir entre imperfecciones!

jueves, 10 de diciembre de 2009

pájaro carpintero

Estoy tan acostumbrada a vivir enredándome y maquinándome que ya no me parece raro descubrirme inventando situaciones que siempre, de alguna manera u otra, terminan haciendo de mí un verdadero vegetal. Es como si mi cabeza se dirigiera siempre al final infeliz, transportándolo a mi presente, predisponiendome a esperar lo peor, produciendome malestar de antemano, intentando así no acabar tan lastimada cuando se lleve a cabo lo que tanto temía. Cada vez que esto sucede (por no decir dos o tres veces por día), me imagino como un puercoespín armado y escudado intentando luchar contra su propio reflejo. Así de ciega e impulsiva, es como mi propia estima se ve afectada.
Hoy vi una publicidad, no me fijé de que producto o servicio, en la cual mostraban a un pájaro carpintero pegándole pequeños golpes a una mina en la cabeza mientras ésta intentaba vivir su día. Por cada golpe, el animal le recordaba algo que a ella le producía malestar. Lo que éste decía representaba el pensamiento constante de la mujer, tirándose abajo, saboteando su día a día. Así, hasta que el pájaro dijo "¡soy libre!", salió volando y la mina sonrió. Ella misma eligió que el animal se fuera al cambiar de pensamiento.
Podría comparar tranquilamente la infinita repetición de las frases en mi cabeza con el constante golpe del pájaro carpintero. Así se siente, como un molesto sonido, casi imposible de ignorar.
Leo todo lo que fui escribiendo, desde que tengo 12 o 13 años, hasta el día de hoy. Todo lleva un toque sentimental encima, melancólico y melodramático. Parece apropósito cómo es que me contradigo tanto. Un día te puedo decir que la vida es corta, que no vale la pena llorar, y al otro intentar convencerte para que me admitas que no sirvo para nada.
Siempre busqué hacerme mal. Y la verdad, todavía no entiendo por qué.

give my life back

Una persona está intentando furtivamente arreglar lo que rompió un tiempo atrás. Si fue intencional o no, en este momento no le concierne a nadie, lo hecho, hecho está.
Irrecuperable se siente el equilibrio que hace unos días luchaba por existir. Aquel que borró las ansias, las risas y el bienestar, ahora se siente culpable. Lástima que llegó unas vidas tarde.

martes, 8 de diciembre de 2009

soy esclava de mi propia conciencia.

¡Ahí está! Gracias Liniers.

lunes, 7 de diciembre de 2009

todo es cuestión de despertarles el ánima

"Creo en la muerte después de la vida. Le pasó a Gengis Khan, a Kurt Cobain, a Tita Merello... Así que hay que aprovechar."

domingo, 6 de diciembre de 2009

I can laugh at the wind

I can howl at the rain



Un monton de porquerías sin relación alguna entre sí. Obviamente que tienen relación, pf, pero por favor, es sabido que nada es porque sí en este blog.

and everywhere I look I see your face

on the face of others

negociando

"Bueno, es mejor no confiar en nadie. Es fácil dejarse engañar, y es preferible no hacer el ridículo. ¿Pero entonces es verdad?"

- ¿Por qué no te gustaría trabajar en la tele?
- Porque todos me verían y se burlarían de mí.

- Ma, ¿Estás segura de que nadie nos espía? Entonces, ¿No hay cámaras en las habitaciones?

- ¿Se están riendo de mí?

viernes, 4 de diciembre de 2009

same old story

se ve que no tenés suficientes hormonas
se que no enfrentas tus problemas
se ve que evitás por cobardía
te da miedo pensar
sos un cagón
un cobarde, carajo

miércoles, 2 de diciembre de 2009

me atacó un escarabajo (y para colmo se me enredó en el pelo)

Es muy facil ser esclavo de la industria 
Navegando a favor de la marea 
Tu te vendiste mas barato 
Que una prostituta en la autopista 
Esa es la diferencia de un negociante y un artista