Hoy te miro con otros ojos. Y es más, hasta tenés otro rostro, otra sonrisa, otra nariz, distintas pupilas. Tenés diferente las manos, la estatura, el pelo, las piernas, los movimientos. Volví a conocer tu voz, tus brazos rodeandome el cuerpo, producto del impulso, de la alegría de conocer una vez más a un amigo.
Cómo me gusta tu risa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario