jueves, 10 de diciembre de 2009

pájaro carpintero

Estoy tan acostumbrada a vivir enredándome y maquinándome que ya no me parece raro descubrirme inventando situaciones que siempre, de alguna manera u otra, terminan haciendo de mí un verdadero vegetal. Es como si mi cabeza se dirigiera siempre al final infeliz, transportándolo a mi presente, predisponiendome a esperar lo peor, produciendome malestar de antemano, intentando así no acabar tan lastimada cuando se lleve a cabo lo que tanto temía. Cada vez que esto sucede (por no decir dos o tres veces por día), me imagino como un puercoespín armado y escudado intentando luchar contra su propio reflejo. Así de ciega e impulsiva, es como mi propia estima se ve afectada.
Hoy vi una publicidad, no me fijé de que producto o servicio, en la cual mostraban a un pájaro carpintero pegándole pequeños golpes a una mina en la cabeza mientras ésta intentaba vivir su día. Por cada golpe, el animal le recordaba algo que a ella le producía malestar. Lo que éste decía representaba el pensamiento constante de la mujer, tirándose abajo, saboteando su día a día. Así, hasta que el pájaro dijo "¡soy libre!", salió volando y la mina sonrió. Ella misma eligió que el animal se fuera al cambiar de pensamiento.
Podría comparar tranquilamente la infinita repetición de las frases en mi cabeza con el constante golpe del pájaro carpintero. Así se siente, como un molesto sonido, casi imposible de ignorar.
Leo todo lo que fui escribiendo, desde que tengo 12 o 13 años, hasta el día de hoy. Todo lleva un toque sentimental encima, melancólico y melodramático. Parece apropósito cómo es que me contradigo tanto. Un día te puedo decir que la vida es corta, que no vale la pena llorar, y al otro intentar convencerte para que me admitas que no sirvo para nada.
Siempre busqué hacerme mal. Y la verdad, todavía no entiendo por qué.

2 comentarios:

Noelia Florencia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Noelia Florencia dijo...

Esa propaganda de Twistos es buenísima, y creo que muchos nos sentimos identificados, es TAN realista. "El supervisor que te gusta es casado, el supervisor que te gusta es casado. Te estás pareciendo a tu mamá, cada vez más. Se te está cayendo todo, todo se cae. Tenés 32 años y estás sola, sola. Te salió otra cana, te salió otra cana. Te haces las lolas o te vas a Buzios, te haces las lolas o te vas a Buzios. Volvete al árbol, volvete al árbol. ¿Soy libre? Soy libre!" ajajaj.