domingo, 13 de diciembre de 2009

Algún día se va a cansar de correr para adelantarse. Algún día va a dejar de pensar que la vida es una competencia, que es el blanco de todas las flechas. Y así darse cuenta, al fin, que es, por sobre todo, la persona que más flechas carga sobre la espalda.
Debe ser debastador. Pobre corredor fingiendo no tener prisa, qué frustrante debe ser correr por miedo a que los demás lo superen en vez de correr por superarse a sí mismo. Pobre arquero sin blanco alguno, pobre blanco vivo sin flechas. Qué vulnerable debe sentirse aquel que vive intentando escapar de las flechas ajenas, sin ocuparse de jugar su propio juego.