viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
no te tengo ni un poco de miedo
No soporto que le arranques la alegría a las personas que más quiero.
one more day that I've survived another night alone. pay no mind, I'm doing fine, I'm breathing on my own.
A veces tomo mi guitarra y comienzo a recordar aquellos viejos tiempos en los cuales disfrutaba de su sonido. La quinta cuerda siempre sonó mal, y sin embargo, me gustaba, y lo sigue haciendo.
Hoy, observando como mi vieja amiga se acomodaba entre mis brazos, me invadió una gran nostalgia y te recordé. Ahí fue cuando comencé a cantarte una canción, una canción que me llevó de la mano, lento, a recorrer tu sonrisa, a dibujar tus ojos.
Y las notas seguían sonando y yo seguía buscando las palabras que pudieran describir todo lo que rondaba dentro de mi. Y de repente ya no era mi voz la única, ya que mi corazón había comenzado a cantar también. Luego de un tiempo, sorprendidos, ambos nos percatamos de que mi mente seguía la melodía con nosotros.
Y así los tres cantando al unísono, viendo como las cuerdas vibraban luego de cada raspada, nos sentimos unidos por primera vez en mucho tiempo.
"Y me diste la paz que tanto buscaba."
Hoy, observando como mi vieja amiga se acomodaba entre mis brazos, me invadió una gran nostalgia y te recordé. Ahí fue cuando comencé a cantarte una canción, una canción que me llevó de la mano, lento, a recorrer tu sonrisa, a dibujar tus ojos.
Y las notas seguían sonando y yo seguía buscando las palabras que pudieran describir todo lo que rondaba dentro de mi. Y de repente ya no era mi voz la única, ya que mi corazón había comenzado a cantar también. Luego de un tiempo, sorprendidos, ambos nos percatamos de que mi mente seguía la melodía con nosotros.
Y así los tres cantando al unísono, viendo como las cuerdas vibraban luego de cada raspada, nos sentimos unidos por primera vez en mucho tiempo.
"Y me diste la paz que tanto buscaba."
miércoles, 28 de julio de 2010
la luz del sol me pega el triple por el aumento. maldita miopía.
Nunca me gustó esforzarme para poder conseguir lo que quiero, el capricho siempre rigió mi vida. Siempre quise que todo mágicamente se solucionara, a mi favor, o en mi contra. Lo que sea para llamar la atención.
Nunca fui una persona creible, siempre me contradecí entre lo que decía y lo que hacía. Es verdad que no puedo ocultar conscientemente una mentira, solo digamos que soy una hipócrita que no tiene idea de que lo es.
Necesito tranquilidad, pero me siento inútil buscándola por mis medios. No soy una persona de paz, vivo de nervios. A veces me pienso, para mis adentros, como un puercoespín, siempre con las armas y escudos listos para atacar y defender.
Hoy me puse a pensar en lo fácil que es la vida siendo religioso. Es como tener un respaldo, una seguridad en cada decisión diaria, un amigo confidente totalmente omnipresente, al que no hace falta ni cuidar, porque siempre en él se encuentra el perdón. Me parece un reverenda estupidez. Yo pienso que es más miedo de sentirse solo que cualquier otra cosa.
Recuerdo el día en que abrí los ojos y me prometí nunca más volver a rezar. Era esa época en la cual yo dudaba de mis creencias pero aún así seguía sin definirme del todo. Estaba en el patio del colegio, a la mañana, escuchando los buenos días sin prestar mucha atención, y había llegado la hora de rezar. Y sin haber estado conectada a la realidad, por puro impulso e inercia, por pura costumbre e imitación, levanté la mano para comenzar a hacer la señal de la cruz. No lo había pensado, mi mano había obrado sola. Me asusté, y me contemplé la mano un segundo. Y como cuando alguien ajusta una cámara de fotos, mi mano comenzó a verse borrosa y el contexto antes acuarelado cobró sentido y delante de mis ojos, de mis aterrorizados ojos, unas 900 personas iban moviéndose cual soldaditos de guerra, todos iguales, todos al mismo tiempo, y de repente se abrió paso un coro de casi mil voces repitiendo al unísono el pequeño verso a la supuesta madre virgen.
Nunca en mi vida me había puesto a pensar en la manera, la terrible manera en la que somos adiestrados cual animales. Me percaté de que eramos títeres de algo masivo y tenebroso, con amenazas de infierno y castigos, y con promesas de vitalidad eterna. Un remedio contra la muerte, y una manera de tenernos a todos detrás de la raya, obedientes. Nunca más recé, y en ese momento asenté las bases de mi profundo ateísmo.
Me gustaría no ser miope. Me gustaría muchísimo poder tener una buena visión. No me gusta despertarme o bañarme y ver manchas sin contorno, ni lineas. No me gusta para nada que se me empañen los anteojos o que se me lastimen los ojos por los lentes de contacto. Tengo que acordarme siempre de sacármelos luego de cada salida, o de no dormirme con ellos puestos. Tengo que estar constantemente pendiente del cuidado diario de ambos. Es una mínima estupidez que marcó una mínima dependencia en mi vida. Es eso, tal vez, lo que me moleste: el hecho de tener una responsabilidad la cual me concierne solo a mí. La única que se perjudica si no hago las cosas correctamente soy yo.
En realidad, me molesta tener defectos a nivel corporal. Me fastidia demasiado tener que viajar siempre al lado de una ventana, robando todo el oxígeno posible para no marearme y comenzar a sentir esa horrible presión en la cabeza. No me gusta no poder entrar en un ascensor, en un local de ropa, en una oficina, en un lugar sin ventilación o en cualquier medio de transporte, sin sentirme ahogada.
Me molesta no poder apoyarme fuerte en ninguna superficie con la mano derecha, o jugar a cualquier deporte y saber que a la hora, o dos, va a comenzar a dolerme la articulación. No me gusta tener que vivir a vendas y que me cambie la letra por ello.
¿Alguien puede darse cuenta de qué me estoy quejando? Estoy auto-contándome que no soporto ser miope, ni ser algo así como claustrofóbica, ni tener tendinitis. Esto es ser una persona mediocre. No hablo de lo que de verdad me pasa, el porqué de mi actual incomodidad y me pongo a escribir sobre cosas mínimas, superfluas, pequeñas, que yo, por ser así de caprichosa y egoísta, considero tragedias.
Todavía no puedo creer que le tenga miedo al pasto. Soy tan, tan consentida.
Después lo sigo.
Nunca fui una persona creible, siempre me contradecí entre lo que decía y lo que hacía. Es verdad que no puedo ocultar conscientemente una mentira, solo digamos que soy una hipócrita que no tiene idea de que lo es.
Necesito tranquilidad, pero me siento inútil buscándola por mis medios. No soy una persona de paz, vivo de nervios. A veces me pienso, para mis adentros, como un puercoespín, siempre con las armas y escudos listos para atacar y defender.
Hoy me puse a pensar en lo fácil que es la vida siendo religioso. Es como tener un respaldo, una seguridad en cada decisión diaria, un amigo confidente totalmente omnipresente, al que no hace falta ni cuidar, porque siempre en él se encuentra el perdón. Me parece un reverenda estupidez. Yo pienso que es más miedo de sentirse solo que cualquier otra cosa.
Recuerdo el día en que abrí los ojos y me prometí nunca más volver a rezar. Era esa época en la cual yo dudaba de mis creencias pero aún así seguía sin definirme del todo. Estaba en el patio del colegio, a la mañana, escuchando los buenos días sin prestar mucha atención, y había llegado la hora de rezar. Y sin haber estado conectada a la realidad, por puro impulso e inercia, por pura costumbre e imitación, levanté la mano para comenzar a hacer la señal de la cruz. No lo había pensado, mi mano había obrado sola. Me asusté, y me contemplé la mano un segundo. Y como cuando alguien ajusta una cámara de fotos, mi mano comenzó a verse borrosa y el contexto antes acuarelado cobró sentido y delante de mis ojos, de mis aterrorizados ojos, unas 900 personas iban moviéndose cual soldaditos de guerra, todos iguales, todos al mismo tiempo, y de repente se abrió paso un coro de casi mil voces repitiendo al unísono el pequeño verso a la supuesta madre virgen.
Nunca en mi vida me había puesto a pensar en la manera, la terrible manera en la que somos adiestrados cual animales. Me percaté de que eramos títeres de algo masivo y tenebroso, con amenazas de infierno y castigos, y con promesas de vitalidad eterna. Un remedio contra la muerte, y una manera de tenernos a todos detrás de la raya, obedientes. Nunca más recé, y en ese momento asenté las bases de mi profundo ateísmo.
Me gustaría no ser miope. Me gustaría muchísimo poder tener una buena visión. No me gusta despertarme o bañarme y ver manchas sin contorno, ni lineas. No me gusta para nada que se me empañen los anteojos o que se me lastimen los ojos por los lentes de contacto. Tengo que acordarme siempre de sacármelos luego de cada salida, o de no dormirme con ellos puestos. Tengo que estar constantemente pendiente del cuidado diario de ambos. Es una mínima estupidez que marcó una mínima dependencia en mi vida. Es eso, tal vez, lo que me moleste: el hecho de tener una responsabilidad la cual me concierne solo a mí. La única que se perjudica si no hago las cosas correctamente soy yo.
En realidad, me molesta tener defectos a nivel corporal. Me fastidia demasiado tener que viajar siempre al lado de una ventana, robando todo el oxígeno posible para no marearme y comenzar a sentir esa horrible presión en la cabeza. No me gusta no poder entrar en un ascensor, en un local de ropa, en una oficina, en un lugar sin ventilación o en cualquier medio de transporte, sin sentirme ahogada.
Me molesta no poder apoyarme fuerte en ninguna superficie con la mano derecha, o jugar a cualquier deporte y saber que a la hora, o dos, va a comenzar a dolerme la articulación. No me gusta tener que vivir a vendas y que me cambie la letra por ello.
¿Alguien puede darse cuenta de qué me estoy quejando? Estoy auto-contándome que no soporto ser miope, ni ser algo así como claustrofóbica, ni tener tendinitis. Esto es ser una persona mediocre. No hablo de lo que de verdad me pasa, el porqué de mi actual incomodidad y me pongo a escribir sobre cosas mínimas, superfluas, pequeñas, que yo, por ser así de caprichosa y egoísta, considero tragedias.
Todavía no puedo creer que le tenga miedo al pasto. Soy tan, tan consentida.
Después lo sigo.
when she goes storming out, I run for cover.
Y corro, corro y empujo a la gente a mi alrededor para abrir el paso. Y sigo corriendo, así, con los ojos llorosos por el viento y los lentes de contacto amenazando con distorsionarme la vista en cualquier momento.
Y corro y extiendo los brazos para recibirte. Corro a gran velocidad, sin detenerme, sin pensar en la distancia. Me lloran los ojos. Tal vez por el viento, tal vez por la alegría.
Corro y resbalo, y vuelvo a caer como todas aquellas veces en las que corrí. Y caí. Tropecé y sin pensar en donde iba a parar, terminé en el suelo. Ya no había nadie a quien recibir. Ya no había viento que irritara mis ojos. Ahora estaba llorando a consciencia.
Y corro y extiendo los brazos para recibirte. Corro a gran velocidad, sin detenerme, sin pensar en la distancia. Me lloran los ojos. Tal vez por el viento, tal vez por la alegría.
Corro y resbalo, y vuelvo a caer como todas aquellas veces en las que corrí. Y caí. Tropecé y sin pensar en donde iba a parar, terminé en el suelo. Ya no había nadie a quien recibir. Ya no había viento que irritara mis ojos. Ahora estaba llorando a consciencia.
sábado, 24 de julio de 2010
no hay nada nuevo bajo la lluvia
Es tan vacío, tan inútil el contenido, tan absurdo, tan triste. Somos tan complejos que reducimos toda nuestra vida a un par de factores. Y así seguimos. Vacíos, inútiles, absurdos y tristes.
viernes, 23 de julio de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
tu vida es puro spam
Y ese hecho se acerca a la realidad por fuerza de mi mente, por razones aparentes que hacen toda verdad.
Y así de rápido y benévolo como aparece, el silencio se va, dejando detrás el coro de voces que despierta mis escudos y enciende mis armas, listas para disparar.
Me siento loco, paralelo al suelo. Me siento poseído por una fuerza que no logro superar. Me siento como en una habitación llena de gente, en donde él único no vidente se defiende sin ser atacado. Me siento encerrado en un círculo de personas, donde todos miran mis desesperadas acciones por conseguir lo que quiero. Me siento expuesto.
Y así de rápido y benévolo como aparece, el silencio se va, dejando detrás el coro de voces que despierta mis escudos y enciende mis armas, listas para disparar.
Me siento loco, paralelo al suelo. Me siento poseído por una fuerza que no logro superar. Me siento como en una habitación llena de gente, en donde él único no vidente se defiende sin ser atacado. Me siento encerrado en un círculo de personas, donde todos miran mis desesperadas acciones por conseguir lo que quiero. Me siento expuesto.
martes, 20 de julio de 2010
te fumás un porro y te sentís Bob Marley
en contra de la corriente no se puede remar, no se puede nadar, yo me dejo llevar y me voy a ahogar, y para que quiero recordar como nadar, si nadar te hace ahogar, y no nadar también. para que luchar si el tiempo pasa y todo sigue igual, todo pasa menos el tiempo y el tiempo pasa y no cambia, no cambia las cosas, el tiempo no calma, no aguanta, no serena, no silencia y todo termina siguiendo la misma línea, sin cambiar, porque todo sigue igual. hago lo que todos, repito lo que todos, hago lo que todos repiten y repito lo que yo hago que es lo que todos repiten de alguien que lo hace por repetición. y me interesa lo mismo que a todos y digo lo mismo que todos si seguir es lo mismo que opinar y actuar no es lo mismo que pensar porque me interesa lo mismo que a todos, porque sigo a todos y pienso lo que todos, entonces hablo lo que todos, opino lo que todos, y pienso y actúo como todos lo hacen y repiten de lo anterior hecho. y cualquiera que lo diga es más importante, más importante que cualquier cosa porque soy menor, soy menor y menos importante, entonces cualquiera que lo diga, al ser mayor, termina siendo más importante porque todo lo que yo haga es una repetición. y a donde vas con ese disfraz y esa máscara, por qué estas disfrazado y enmascarado, porque sos una repetición, y todos están disfrazados y enmascarados y van todos al mismo desfile, pertenecen al mismo festejo que repite una y otra vez la misma secuencia, porque todos estamos disfrazados y enmascarados también. y si nos dejan en bolas, y si a todos nos dejaran en bolas, porque si uno se queda en bolas por repetición todos también lo hacen, y si todos lo hacen yo lo hago, y si terminamos en bolas, sin disfraz y sin careta, pensando, opinando, haciendo y repitiendo lo mismo, en bolas todos, qué quedaría de nosotros, sin disfraz y sin careta, estaríamos nosotros, intentando nadar en contra de la corriente. pero no, no se puede.
sábado, 17 de julio de 2010
jueves, 15 de julio de 2010
I'll force you to.
Open your eyes to the millions of lies that they tell you everyday. Open your mind to the clever disguise that the advertisements say. How do they know what's good for you? Wake up! Destroy all the land and kill what you can just to make the profits rise. Sell you from birth for all that you're worth. The money spreads like lies.
miércoles, 14 de julio de 2010
Back and forth that voice of yours keeps me up at night. Back and forth that voice of yours keeps me up at night. Back and forth that voice of yours keeps me up at night. Back and forth that voice of yours keeps me up at night. Back and forth that voice of yours keeps me up at night. (And you will never shut up your fucking imaginary mouth.)
¡CALLENSE, CALLENSE! ¡Por favor, algo de silencio!
miércoles, 7 de julio de 2010
no te oigo, soy de palo
Fácil, en vez de intentar discernir entre qué de lo que dicen mis voces está mal, elijo decidir que todo está errado y me dejo llevar por mis pasiones. Así de sorda me crié y así de ciega pienso seguir durante toda mi vida.
lunes, 5 de julio de 2010
pain means he is still alive
y así vivimos
heredando odio
peleando por un lugar
rematando cariño
que alguna vez
supimos inventar
y me duele el pecho
de tanto huracán
de tanto fuego
y volcanes
de tanta estampida
y vidrios rotos
me arde el pecho
en el medio del esternón
congelando al corazón
inyectandose en mis venas
el veneno mortal
de la profunda ira
que supiste causar
me arde el pecho
y no miento
podría quemar
los recuerdos
que me producen tormento
podría arrancarme los ojos
y hundirlos en el mar de lava
podría apagar el fuego
si no fuese por la viva llama
que lo alimenta
y así como en la familia vivimos
así morimos también.
heredando odio
peleando por un lugar
rematando cariño
que alguna vez
supimos inventar
y me duele el pecho
de tanto huracán
de tanto fuego
y volcanes
de tanta estampida
y vidrios rotos
me arde el pecho
en el medio del esternón
congelando al corazón
inyectandose en mis venas
el veneno mortal
de la profunda ira
que supiste causar
me arde el pecho
y no miento
podría quemar
los recuerdos
que me producen tormento
podría arrancarme los ojos
y hundirlos en el mar de lava
podría apagar el fuego
si no fuese por la viva llama
que lo alimenta
y así como en la familia vivimos
así morimos también.
viernes, 2 de julio de 2010
¡parásito!
Mañana supongo no vas a ir a ver lo que expongo. Total, qué te importa mi vida, qué te importan mis sueños o mis virtudes. Qué te importa conocerme del todo y dejar de reprocharme lo que no hago por inercia. Qué te importa si estoy bien con mis amigos, si soy feliz o si me gusta como soy. (Censurado I) (...) No voy a dejar que me arranques más pasiones. (Censurado II) (...) Tu presencia me trae malestar, me hace sentir parásito, como si no tuviera que estar ahí. (Censurado III) (...) Todos sabemos que tu familia son mi papa y mi hermana, y que yo soy un mueble más. Todos sabemos que no soy inmune a tus tratos, pero la cobrás caro. Hace años que ya no te amo y durante muchos años más voy a seguir sin quererte ni un poquito.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)