jueves, 29 de julio de 2010

one more day that I've survived another night alone. pay no mind, I'm doing fine, I'm breathing on my own.

A veces tomo mi guitarra y comienzo a recordar aquellos viejos tiempos en los cuales disfrutaba de su sonido. La quinta cuerda siempre sonó mal, y sin embargo, me gustaba, y lo sigue haciendo.
Hoy, observando como mi vieja amiga se acomodaba entre mis brazos, me invadió una gran nostalgia y te recordé. Ahí fue cuando comencé a cantarte una canción, una canción que me llevó de la mano, lento, a recorrer tu sonrisa, a dibujar tus ojos.
Y las notas seguían sonando y yo seguía buscando las palabras que pudieran describir todo lo que rondaba dentro de mi. Y de repente ya no era mi voz la única, ya que mi corazón había comenzado a cantar también. Luego de un tiempo, sorprendidos, ambos nos percatamos de que mi mente seguía la melodía con nosotros.
Y así los tres cantando al unísono, viendo como las cuerdas vibraban luego de cada raspada, nos sentimos unidos por primera vez en mucho tiempo.
"Y me diste la paz que tanto buscaba."

No hay comentarios: