Y ese hecho se acerca a la realidad por fuerza de mi mente, por razones aparentes que hacen toda verdad.
Y así de rápido y benévolo como aparece, el silencio se va, dejando detrás el coro de voces que despierta mis escudos y enciende mis armas, listas para disparar.
Me siento loco, paralelo al suelo. Me siento poseído por una fuerza que no logro superar. Me siento como en una habitación llena de gente, en donde él único no vidente se defiende sin ser atacado. Me siento encerrado en un círculo de personas, donde todos miran mis desesperadas acciones por conseguir lo que quiero. Me siento expuesto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario