Es muy relativo todo esto.
No soporto más estar dentro de mi cabeza.
Hay días que detesto mirarme al espejo.
Nunca paro de compararme.
Soy muy paranóica.
Se lo que hago mal, y sin embargo no desisto.
A veces me pongo a pensar si el hecho de exigirme tantos cambios no estará acabando con quien soy, y transformandome en lo que todos quieren que sea.
Nunca quise ser una persona con defectos.
Los errores me dan vergüenza.
Recién hace unos meses comencé a mirar a las personas a los ojos cuando les hablo.
No soporto perder.
Es muy fácil herir mi orgullo.
No le doy espacio a los demás.
Soy muy dependiente.
Creo que hoy, en lo que va de mi vida, fue el único día que quise estar sola y no hablar con nadie. Me fui a caminar por San Isidro.
Ya se ir sola a muchos lugares.
Estoy intentando dejar de comerme las uñas.
Muchas cosas me ponen nerviosa con facilidad.
Estoy empezando a pensar que ser tan sincera como lo soy podría llegar a ser un defecto.
Me molesta no tener la mano izquierda escrita.
Estoy aprendiendo a pedir perdón.
Quiero hacerme cargo de mi misma.
Siento mucha culpa.
Vivo preocupada.
Estoy avergonzada y decepcionada de mi misma.
Hoy estoy triste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario