miércoles, 22 de septiembre de 2010

put my glasses on

Queja egoísta:
A las tres, cuatro y seis de la mañana suena, todos los días, la alarma para las gotas de los ojos. Parece que sufro de queratitis (inflamación que afecta a la córnea. Puede estar originada por multiples causas, una de las mas frecuentes es una infección bacteriana o vírica. Suele producir intenso dolor ocular, enrojecimiento del polo anterior de ojo, lagrimeo y fotofobia...) y de una úlcera (... En ocasiones se forman úlceras en la cornea que pueden llegar a ser graves u ocasionar disminución en la agudeza visual por alteración en la transparencia. Las personas portadoras de lentillas son más propensas a presentar queratitis de origen infeccioso).
Por lo tanto, a las seis y media de la mañana me levanto por cuarta vez en la noche, habiendo dormido mal por las multiples veces en las cuales me tengo que levantar y fingir consciencia para atinarle y hacer que la gota caiga en el ojo izquierdo y no en mi cara; y lo primero que hago es ponerme los anteojos. Pero no es como antes. Antes me ponía los anteojos y al rato me ponía los lentes y salía así a la vida. No, ahora vamos mis anteojos bordó y yo a todas partes. Me prohibieron terminantemente volver a usar los lentes de contacto hasta que se me cure todo lo que tengo.
Además de que me quedan torcidos porque tengo una oreja más arriba que la otra, los detesto. Los detesto porque dejan en claro al mundo que tengo un problema en la vista, que no veo bien, que necesito de algo para tener una vida cotidiana normal.
Además, no solo mi sueño es interrumpido, sino que también durante el día suena el recordatorio del celular avisandome, cada tres y cuatro horas, que me ponga los dos distintos tipos de gotas. Ah, y no puedo acercarme al fuego, ni a lasers, ni a flashes, ni a esas múltiples mierdas.
Se acabó mi queja egoísta y al pedo.
Tendría que estar estudiando biología, pero no puedo. Me distraen dos pensamientos. El primero, que dentro de dos días me voy al norte con los de segundo de polimodal de mi colegio y estoy más feliz que nunca en la vida. Es más, cada vez que vuelvo a caer en que fui elegida para esto que significa tanto para mi, me largo a llorar (como una emo) otra vez. Además, van a estar presentes dos de las personas que más me importan en la vida, ahí, compartiendo conmigo esta experiencia.
El segundo pensamiento que me mantiene paralela a la realidad es que, a la vez que siento esta alegría, sigo teniendo esta pequeña angustia dentro. Qué lento pasan las cosas, qué rápido se destruyen las relaciones. Sí, todavía me sigue doliendo (bastante).
(Sí, ese ojo es el mio)

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