Y esto lo voy a tomar como un descanso y no como una falta, porque por más que el no tener contacto me desgaste, entre toda esta confusión logré encontrar una certeza: ya no habrá tanta dependencia.
Existen algunos pros en esta situación tan vacía, ya que mi mente se mantendrá alejada de tu imagen, mi preocupación se centrará en mi recuperación y el tiempo me dejará, por fin, volver a armar mi rompecabezas. Voy a poder cenar tranquila, hablar con mi familia y dejar de perderme en la clase de historia. Es más, voy a poder cumplir algunos pequeños objetivos que había optado por dejarlos de lado porque tu presencia me llevaba, una vez más, hacia la distracción.
Con esto no estoy intentando sacarte valor. No, nada de eso. Lo que quiero decir es que a veces uno se encuentra bajo tanta presión que necesita abandonar el control obsesivo y dejar que las cosas fluyan de una vez y por todas. Es como si me condicionaras inconcientemente.
Por eso, te deseo un hermoso alejamiento. Sinceramente, paz es lo único que necesito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario