sábado, 17 de octubre de 2009

estúpida decadencia

Me cansé de mi vegetalismo. En serio, basta Juliana.
Gozo de momentos de alegría, pero son pasajeros y cada vez duran menos tiempo. Intento distraerme, haciendo cosas que no haría en cualquier otra situación, proponiéndome metas o desafíos, riéndome a carcajadas, recordando buenos momentos, inventando historias; pero éstos se convierten en beneficios inmediatos, ya que a la larga las lágrimas vuelven a aparecer. Es que cuando no estoy en compañía de alguien o no tengo nada productivo que hacer, mi mente vaga sola y siempre se encuentra con los mismos pensamientos que quiero evitar.
Ya ni siquiera me cuesta llorar. No pinto, no leo, no dibujo, no escribo, no canto, no toco la guitarra, no estudio, no me concentro. No sé que más hacer.
Esto es lo último a lo que recurriría, pero no veo otra salida. Ya no puedo valerme más por mí misma. Necesito ayuda. Por favor.
Qué impotencia, qué impotencia carajo.

No hay comentarios: