Hola, mi querido soldado, ¿Quién necesita estar acompañado de alguien armado con puras mentiras? ¿Quién cree en la lealtad de aquel que discrimina? ¿Existirá la bondad luego de la muerte? ¿Tan seguro se siente vivir con esta disputa entre el corazón y la mente?
No lo juro, pero generalmente no existe falla alguna cuando la amargura logró hacerse entender. Aquel peso de los años que su partida te han cargado sobre la espalda no logran engañar a esta mente tan insana. Maldito sea Junio, y los meses que lo siguen. Maldito sea Marzo y su día 21. Maldita sea la impotencia de no sentir odio alguno por alguien que le teme a la pura verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario