Me encantaría que te enterases de lo importante que sos para mí. No porque de verdad me importe tu persona, si no porque fuiste la mayor influencia que tuve en mi vida en cuanto a mi personalidad. Si fuera por mí, arderías en el infierno maldito/a bastardo/a.
Ciega y estúpida por la falta de valoración, me encerré y me hice conscientemente dependiente a tu persona. Vos podías hacer conmigo lo que quisieses, tenías mi permiso para manipularme.
Al pasar el tiempo, tuve que ir aprendiendo y a desprenderme de algunas costumbres que yo conservaba. Fui cambiando, fui creciendo. Pero llegó un punto que mi inocencia de pendeja dejó de aceptar lo que vos me proponías como manera de vida. Algún día tenía que contradecirte.
No llegaba a ser una persona sin la cual no pudieses vivir; por esa misma razón, decidiste ponerme en calidad de objeto y seguir con tu camino. Yo no iba a estar en él por un tiempo, luego volvería, como siempre.
Me corrijo, yo no iba a estar en él.
Esta situación no solo causó que mi desconfianza llegara a puntos extremos, si no que también ocasionó una revolución interna en cuanto a mi valoración personal y a la importancia de los sentimientos. Comencé a pensar de una manera distinta y me propuse algo: nunca más alguien me iba a lastimar.
Me encerré en algo así como un escudo y lo sostuve a lo largo del tiempo, incluso después de que terminara mi duelo. Me sirvió para aprender que sentirte mal te inmoviliza, malgasta tu tiempo. Desde ese momento mi vida iba a ser especial y feliz porque el hecho de vivir ya te daba mil razones para sonreír.
Me volví totalmente antiexpresiva pero sumamente feliz. No dejaba que nada me tocase. Mi antigua sensibilidad de la cual hacías tanto uso había desaparecido y al fin era libre de hacer lo que yo quisiese.
Como verás, analicé todo esto muy bien. Algunas personas podrán pensar que hice de un hecho normal, como es separarse de un amigo, toda una catástrofe de novela. Yo respondería esto: ¿para qué hablar si nadie tiene mis oídos?
Verás, me marcaste, me cambiaste. Hiciste de una débil influenciable una insensible luchadora.
Bah, todo mentira.
Estoy segura de que ese cambio que produjo la situación que viví está desapareciendo para dejar a la luz todo aquello que siempre fui y que mentí ocultándolo para no tener que soportar más dolor ni más textos sobre lo partido que puede estar el corazón de alguien.
Sigo siendo escéptica en cuanto al amor. La verdad, no puedo expresar nada con confianza y seguridad. Siempre está presente ese mínimo pensamiento que me advierte y me recuerda qué fue lo que me pasó y cómo termino mi vida la última vez que confié en alguien.
2 comentarios:
MIRA LEO SIN QUE ME DIGAS...
(?
ES DEMASIADO OBVIO A QUIEN VA DIRIJIDO...
O ME EQUIVOQUE EXAGERADAMENTE
PERO SI...CREO NO ESTAR EQUIVOCADO
MIRA TE FIRMO Y TODO
SABE QUE TE KIERO Y MUCHO FR!
DIRIGIDO CON G VESTIA INFRAHUMANA!
jajajaja con cariño (:
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