martes, 23 de junio de 2009

staring

Afuera estaba lloviendo. Sentado en el alféizar de la ventana de su habitación, él se retorcía entre sus ropas intentando mantener un poco del calor que su cuerpo emanaba. No soportaba el frío, pero sentía una curiosidad enorme por la lluvia.
Ella siempre conseguía revelarle algo que él ignoraba de si mismo. En su interior, las cosas solían cambiar demasiado rápido como para poder adaptarse a las consecuencias. Pensando en esto, se permitió un mínimo auto reproche. La idea de ser ignorante le daba náuseas.
Intentando visualizarse de manera positiva cometió el error de recordar, en menos de un segundo, su miedo a ser engañado. A no saber cómo es la imagen que los demás tenían de él.
-No saber... No saber...
Golpeó su frente contra el marco de la ventana que más a su alcance estaba.
-¡Basta! ¡Basta! ¡Basta!
Esas voces otra vez. Eran ellas las que se encargaban de atormentarlo cada vez que intentaba pensar. Lo distraían, lo desviaban. No conseguía mantener su mente en un solo tema en particular porque ellas -¡Hijas de puta!- lo convencían de hacer caso omiso a sus virtudes.
Volvió a golpearse la frente en un vano intento de silenciar su mundo. Por el fuerte movimiento, unas gotas de agua consiguieron desprenderse del techo para caer sobre sus pies desnudos.
Una oleada de calor intenso e incontrolable le recorrió el cuerpo. Odiaba el frío, lo odiaba, lo odiaba. ¿Qué necesidad tenía de sentarse en el lugar más frío de la casa para observar un objeto líquido que caía del cielo?
-¡Estúpido! ¡Si alguien te viera pensaría que estás loco!
-Solo, solo, solo...
-No estoy solo.
-Solo, solo, solo. No hay necesidad de mentirse. Te creés sincero y...
-¡BASTA!
Bajó lastimándose las rodillas, cerró la ventana de un golpe y se tiró en el lugar en donde solía sentirse tranquilo hasta que descubrió esas voces intrusas: su cama.
Cállense! ¡Por favor...!

1 comentario:

Maria dijo...

Maldita seas. Acabo de darme cuenta que seguro es un fragmento de Un mundo feliz y si llega a ser asi, pobre de ti, porque sin darme cuenta a tiempo lo lei. Maldicion.