Estoy sufriendo la indecisión del que no tiene fe en nada. No creo que el futuro haya libertad alguna, incluso, menos que en el presente, si es que se puede. No creo que el pasado haya sido mejor. No creo en mi vida, ni en mi cabeza, ni en mis mentiras. No creo poder. En serio no puedo. No voy a poder.
¿A dónde voy? No creo en mí. No creo en lo que pienso, ni en lo que siento, ni en lo que percibo. Es todo mentira, y no quiero crear mis verdades. Mis opiniones carecen de base y de contenido, son una copia más de lo que quieren que piense. Me harté de perseguir la verdad. La verdad no existe y ya no sé contra qué luchar.
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