Estaba acostada en la bañadera totalmente delirante esperando que haga efecto el ibupirac cuando me concentré en el chorro de agua fría que caía sobre mis pies. Me da gracia pensar que no sé ni recuerdo como llegué a la conclusión de que soy una mina ansiosa hasta las pelotas, que no soporta que los cambios se produzcan despacio, a su tiempo.
Quiero aclarar algo: estoy empezando a ver doble (y no es que no tenga los anteojos puestos) y me duele la cabeza. Mejor me voy a dormir así no me tengo que bancar la fiebre estando consciente.
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