Siempre llovió en mi territorio. Nunca sentí calor, ni un día. Hoy llueve, como de costumbre, pero no sé navegar. No sé nadar, tampoco, ni aguantar la respiración bajo el agua. El día que me hunda, ¿Cómo voy a hacer para salvarme? Mejor abro un paraguas.
2 comentarios:
me encanto, me encata tu blog, si escribis unn libro voy a estar encantada de comprarlo
me hiciste llorar.
muchas gracias!
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