No, no espero nada a cambio. O eso es lo que me enseñaron que tenía que demostrar.
¿Por qué tengo la obligación de dar todo de mi y poner la mejor cara cuando no puedo contar con el otro? ¿Donde esta la reciprocidad? Un mínimo esfuerzo para no complicarme tanto, no hay ninguna necesidad en hacerme las cosas más difíciles.
Ya pasé de pensar que es egoísmo a no estar segura de si lo que se busca no es hacerme mal.
Personas por las cuales daría la vida parece que ahora ni siquiera me escuchan cuando intento hablar.
No quiero reclamar. No quiero quejarme. No puedo soportar más esto.
Lamento todas aquellas veces que no te defraude, que estuve aunque eso supondría sacrificar algo de mí que me parecía importante. Perdón por haberme comportado de tan mala manera.
Y por sobre todo, perdón por haber pensado que te tenía para mí cuando necesitara a alguien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario