Las normas son claras: dos golpes, una sonrisa. Y si así son las reglas, ¿quién se va a revelar? Cada reclamo es un golpe más y así sube la tarifa.
Tres golpes, una sonrisa. Cada risa es un golpe más, cada llanto es un golpe más. Casa silencio es un golpe más y así sube la tarifa.
Cuatro golpes, una sonrisa. Si será tan enfermo aceptar la injusticia como lo es causarla. ¿Quién se anima a recordar? ¿Quién osa compararse? Cada grito es un golpe más y así sube la tarifa.
Ya son 5 golpes para mí y se ahorra la sonrisa. Se la guarda en el bolsillo.
No, I don't have a gun.
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