Juguemos un rato a curarnos de a poquito, revitalizando con acuarela las pequeñas secuelas de los dolores.
No pensé jamás que iba a desenterrarme. Esa era la única realidad que conocía y, por ende, pensé que la vida misma era un ir y venir de situaciones violentas para conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario