Todos tenemos nuestra tragedia. Yo, en este momento, estoy luchando contra la mía. No me deja escribir como quisiera, y me arranca la inspiración y ese no se qué que me hace sentir las palabras que con sumo cuidado elijo cuando me expreso. Estoy como en un estado de shock permanente, hay muchas cosas que no logro entender y ya no me molesta no hacerlo. Soy un ente, una incógnita que no soy capaz de develar. Ya ni pienso como antes lo hacía.
Intento no escuchar a mis voces. Lo estoy logrando, pero existe el problema de que estoy ignorando tanto lo irreal como lo coherente, porque no pude aislar un pensamiento del otro. Para mí, siempre habían sido hermanos, o la misma persona, entonces se me hace casi imposible discernir, o elegir tal vez, con cual quedarme. A cual hacerle caso, de cual aferrarme.
Los últimos dos días llegué tarde al colegio. Muy tarde. Unos 20 minutos después de que sonara el segundo timbre. No era la primera vez que lo hacía, pero si la primera vez que no me asaltaban sentimientos de malestar por no haber cumplido ni con mis viejos, ni con el colegio. No es que me importara, simplemente que mientras cruzaba el patio, siempre rezonaba en mi cabeza la voz de mi especial progenitora gritándome desconsolada "nunca hacés nada por nosotros, te vas a quedar libre y no nos vamos a poder ir de vacaciones". Después piensa que voy a ordenar mi cuarto como un favor hacia ella. Se equivoca. Mientras consiga interrumpir la poca paz que tengo apareciendo incluso cuando no está presente, no va a obtener nada bueno de mí.
No me importa el colegio, pero sí me preocupa mi futuro. Tengo la cabeza en falsa paz, porque aún ignorando lo que siempre me molesto, se escuchan ecos que todavía dejo que me atormenten. Mi cuerpo está reaccionando en consecuencia de todo esto que me pasa. Ya tengo que tomar un ibupirac por el constante dolor en el pecho, estoy todo el día agotada, no tengo uñas y menos voluntad de cuidarme. Estoy comiendo mal, y en horarios poco convenientes.
No sé como desenredar mi cabeza. Prefiero seguir siendo una paranóica psicótica y al mismo tiempo pensar con coherencia a ser un... "algo" que ni siquiera se acuerda de como reflexionar.
Y no, no estoy triste ni nada por el estilo. Simplemente estoy hecha un quilombo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario