Sé que no es normal entregarte siempre, en cada gesto, mi corazón y mi vida entera. Sé que es no es fácil de ver, pero a veces creo que me molesta que no estés en mi presencia. Sé, también, que se me está haciendo difícil convivir con el hecho de que mi felicidad dependa de vos.
Esto me hace pasar de valorar la vida por lo hermosa que es, a convertirme en alguien despreciable que rechaza todo. Si vos me ignoras, yo ignoro al mundo.
Si sos feliz, yo también lo soy.
Es algo así como estar completa y eternamente sometida a tu persona y a lo que valorás de mi.
Algunos días pienso que sos la razón de mi vivir, en cambio, otros, se me ocurre que vas a ser la causa de mi muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario