No sé si te quiero a vos, o alguien te quiso para mi en algún momento.
Si no sabía qué era lo que quería, ¿cómo iba entonces a saber elegir? Si no conocía otra cosa que la imitación, o la idolatría malsana, el vivir dejándome arrastrar. No comprendía qué me aquejaba o qué me hacía sonreír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario