miércoles, 12 de enero de 2011

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Pensalo así, mirá con el corazón y no con los ojos un segundo de tu vida. Mirala, aún juega con sus juguetes, se está negando a usar el color rosa y se ríe de cualquier cosa. Sólo sus amigos la hacen feliz en este momento.
Está transitando exactamente el mismo camino por el que yo caminé. Está pisando mis mismas huellas. Y teniendo en cuenta mi historia, ¿Cómo estás dejando que repita lo que yo hice?
No hay manera de negarte tu innata autoridad, ejercida cual dictadura, letal cual sida, vos y tus actitudes y palabras están enfermándola.
¡Descargate conmigo! Tirame a mi la mierda que guardás adentro. Matame, aniquilame, enfermame, haceme sufrir, haceme perder etapas de mi vida pensando en cómo no ser una carga para la familia, no me importa; pero no voy a dejar que la arruines a ella también.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No me gusta eso...